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Un par de orcas en el mar, de fondo un atardecer

El último descubrimiento sobre las orcas sorprende: el rasgo que las hace 'humanas'

Las orcas posmenopáusicas se dedican a proteger, en sus últimos 20 años de vida, a sus hijos machos de peleas y ataques de cetáceos. Os compartimos los resultados de un estudio a un grupo de orcas que viven en la costa noroeste del Pacífico.

Las orcas pueden llegar a vivir hasta noventa años y, en el caso de las hembras, pueden pasar hasta 20 años sin reproducirse. Durante muchos años, los investigadores se han preguntado por qué se produce este parón en su vida reproductiva, hasta ahora. Este nuevo estudio ha vertido luz sobre este gran misterio y los resultados son de lo más interesantes.

orcas en el mar
Posible manada de orcas en el mar | Canva Pro

¿Qué sabemos sobre las orcas?

Las orcas son uno de los animales más interesantes que podemos encontrar, son uno de los pocos mamíferos que  atraviesan la etapa de la posmenopausia. Hay registros de hembras que han vivido hasta los 100 años, siendo el promedio entre 50 y 80 años. En el caso de los machos, suelen vivir un promedio de 30 años y algunos han llegado hasta los 60.

Son animales muy sociales, interactúan entre sí, e incluso pueden buscar alimento de manera grupal. Durante los últimos años de vida, las hembras cuidan de su descendencia (tanto de nietos como de los machos) y de la manada. 

Nuevos descubrimientos

El estudio se ha publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences. En el cual se concluye que las orcas jóvenes que tienen abuela estadísticamente viven más tiempo que las que no las tienen.

Charli Grimes, científica especializada en comportamiento animal de la Universidad de Exeter y primera autora de esta investigación. "El objetivo del proyecto era entender cómo estas hembras posreproductivas ayudan a sus crías. Y nuestros resultados demuestran que la menopausia es adaptativa en las orcas".

El estudio se ha realizado en la  costa noroeste del Pacífico, investigando a un grupo de orcas asentadas en esta ubicación. Se han utilizado los datos del censo fotográfico anual de la población de orcas del Centro de Investigación de Ballenas. Éstas viven en  unidades sociales matriarcales formadas por una madre, sus crías y las crías de sus hijas.

Observaron cada una de las fotografías de las ballenas para buscar cicatrices en la piel  de cada una de las catalogadas. La hipótesis es que las marcas que pudieran tener serían de otras orcas, puesto que sus únicos depredadores naturales son los humanos. Y, los únicos dientes que podrían perforar su piel serían las provocadas por otras orcas.

La investigación realizada no ha podido determinar con certeza qué tipo de conflicto social es lo que provoca las marcas de los dientes. Tampoco han podido explicar con certeza cómo protegen las hembras mayores a sus hijos contra ellos. 

Lo que sí han visto es que las hembras posmenopáusicas son las que menos incidencia de marcas de dientes tienen dentro de la unidad social. Este hecho lo relacionan con que es posible que no intervengan físicamente en el conflicto, pero sí que mediarían en esta situación. Además, no solo protegen a sus nietos (esto ya se descubrió en 2019), también a sus hijos machos de las peleas.

Este trabajo de mediación de las orcas posmenopáusicas puede jugar un papel decisivo en el éxito reproductivo y la supervivencia de sus hijos machos. Y, esta función, tal vez sea la razón por la que han desarrollado  la vida posreproductiva más larga de todos los animales no humanos.